miércoles 16 de julio de 2008

Unos días más que otros ...

... JAZZ acaba con mi paciencia y mi energía. Es un no parar constante. Un "me harté de que me riñeras por comerme la pata de la silla y me he ido a comer el sofá ... y acabo de llegar de la calle, de correr, de jugar a pelota ... pero no puedo parar ..." y acabo agotada y estresada y no hace ni hora y media que he llegado del trabajo, he cogido a Jazz, hemos salido a la calle y ahí está él, sin parar un segundo y yo muerta! Y aún queda la salida nocturna ... Levantada desde las 05:20, Jazz ha salido, he ido al trabajo, le he vuelto a sacar y aún no he podido sentarme en el sofá ni cinco minutos, ni escribir en el blog sin ser interrumpida por sus ansias de deborar todo lo que se le pone delante.

Cómo? Que puede estar así hasta los 3 años? Que igual no se le agota la cuerda nunca?

Y yo me pregunto por qué me dicen que tener perro no es como tener hijos? Mi enano vale por un parvulario entero!

No os lo vais a creer... debe saber leer, porque acaba de tumbarse en silencio... será que le relaja oírme teclear? Estoy por grabar el sonido y ponérselo cuando quiera tumbarme yo...

JAJAJA